Hedy Lamarr, estrella de día e inventora de noche, la mujer que hizo posible el wifi

Protagonizó el primer desnudo en una película comercial, triunfó en Hollywood y nunca cobró por sus patentes

Todavía hay quien recuerda a Hedy Lamarr (Viena, 1914), una de las grandes estrellas del Hollywood dorado. Niña inquieta y poco menos que superdotada, feliz en el seno de una familia judía culta y adinerada, se sintió muy pronto atraída por la magia del cine. No tenía ni veinte años cuando se desnudó en «Éxtasis» (1933), la primera película comercial que cometía semejante atrevimiento. Aquel asalto a la fama, todavía en Europa, fue también un lastre para su carrera, aunque nunca le importó demasiado lo que pensaran los demás. Se casó seis veces y las seis se divorció, pero sobre todo destacó, casi en secreto, por sus inventos y aportaciones científicas.

«Cualquier chica puede ser glamurosa. Todo lo que tiene que hacer es quedarse quieta y parecer estúpida». Esta cita de la actriz abre el documental y deja caer el poso de amargura que sufrió en su vida. Demasiada inteligencia para tanta perfección física, que inspiró los rasgos de Blancanieves y Catwoman.

Su carrera cinematográfica tuvo montañas y valles, como la de tantos, pero era su vida nocturna la que la diferenciaba, casi siempre sin reconocimiento. Es un milagro que conozcamos sus descubrimientos, desvelados por la revista «Forbes» en 1999. Fueron encontradas cuatro cintas de audio en las que lo contaba todo.

Inventó un sistema de transmisión remota que permitió lanzar torpedos guiados. Su gran hallazgo fue pasar de una única frecuencia a un sistema de radiocontrol que las cambiaba constantemente, de modo que los alemanes no pudieran interceptarlas. Gran patriota del país que la había acogido, quería ver muerto a Hitler, pese a que su primer marido hizo fortuna con los nazis. Voló a Washington y se ofreció para seguir ayudando. La Marina le envió una carta sarcástica en la que le recomendaban que «dejara lo de los torpedos a los expertos» y ayudara de otra forma. También lo hizo. Visitó a las tropas y recaudó millones, pero no aparcó su afición a crear artilugios que sembraron las bases del GPS, bluetooth, wifi y sistemas de comunicación militares. El creador de los primeros drones del Ejército reconoció sus aportaciones en una carta que muestra orgulloso su hijo. «Tenía muchos rostros y ni siquiera yo los entendía todos», añade este con dolor.

Cuentan que rechazó los papeles de «Luz de gas» y «Casablanca» (no siempre fue tan lista). Quiso papeles de carácter y la utilizaron de adorno. «Hollywood me rompió el corazón; tuve que construirme una concha», confiesa. Es imperdonable que pasara sus últimos días en soledad, carcomida por las drogas y los retoques estéticos. Estremece verla hacia el final de una película rica en documentos y testimonios (Bogdanovich, Mel Brooks, Diane Kruger…). Murió en enero del año 2000, a los 85 años.

 

ECONOMÍA ES UN SUSTANTIVO FEMENINO

Elita estudiaba Química el día que su padre llegó a casa con la noticia de que el director de la sucursal de Banco de Bilbao en La Orotava iba a convocar una prueba para incorporar a mujeres a su plantilla, formada hasta ese momento única y exclusivamente por hombres. Corría el año 1964 y ella tenía 18, pero no lo dudó: dejó sus fórmulas, preparó el examen, aprobó y se convirtió en una de las pocas mujeres de su entorno con un empleo remunerado. “Mis compañeras y yo cobrábamos lo mismo que nuestros compañeros y nos trataron siempre con mucho respeto”, rememora al otro lado del teléfono. Sin embargo, también recuerda el momento en el que su máximo responsable obligó a las féminas de la oficina a llevar uniforme o cuando quiso que pasaran a diario un carrito con café y pastas.

“A mi padre no le hacía falta el dinero, pero él me animó a presentarme a la oposición porque pensaba que era muy bueno que las mujeres trabajasen y se desarrollasen a nivel profesional”. No todas sus amistades lo entendieron igual. “Era otra época, otra mentalidad y otra cultura”, explica.

Entre las jornadas de Elita en el banco y las más de ocho millones de ocupadas que contabiliza hoy la última EPA (Encuesta de Población Activa) median muchos cambios, pero persiste una semejanza: la economía sigue siendo desigual.

Muchas personas niegan esta realidad, pero no es cuestión de fe, sino de cifras, y el Foro Económico Mundial lo deja claro: lejos de mejorar, la desigualdad de género en la economía retrocedió en 2017 a niveles de 2008 y, a este ritmo, harán falta otros 100 años para conseguir que hombres y mujeres gocen de las mismas oportunidades y tengan las mismas condiciones.

“Aplicar una cultura de la igualdad a la economía beneficiaría a todos y haría que ésta fuese más eficiente en el sentido puramente económico, en tanto que se utilizarían todos los recursos humanos de los que disponemos”, asegura Yanna G. Franco, profesora de Economía Aplicada de la Universidad Complutense de Madrid. Un informe del McKinsey Global Institute publicado en 2015 sugiere que las mujeres representan aproximadamente el 37% del PIB global, pero si la paridad fuera real, se añadirían 26 puntos anuales a ese porcentaje.

“Tenemos un sistema insostenible que condena a las mujeres a la pobreza, perjudica a la sociedad, al medio ambiente y crea ineficiencias en los sistemas de trabajo”, apunta María Pazos, investigadora en el Instituto de Estudios Fiscales y activista de la Plataforma Por Permisos Iguales e Intransferibles de Nacimiento y Adopción (PPiiNA).

División sexual

Coincide Yanna en que los sistemas actuales están dejando escapar la fuerza de trabajo femenina y todo lo que las mujeres pueden aportar al desarrollo económico, al tiempo que desaprovechan el potencial de los hombres como cuidadores. Éste es uno de los problemas principales y radicales -de raíz- de la situación: la división del trabajo por sexos. Hay actividades tradicionalmente asociadas a los hombres y otras tradicionalmente asignadas a las mujeres: ellos son doctores y ellas enfermeras; ellos jardineros y ellas, limpiadoras; ellos directivos y ellas, secretarias… ¿o acaso conocen a algún secretario (que no sea de Estado)?

Otro estudio del Peterson Institute for International Economics (PIIE) establecía recientemente una correlación positiva entre la presencia de mujeres en cargos de responsabilidad y la rentabilidad de las empresas y también el sueco Nordea Bankelaboró un análisis según el cual las compañías dirigidas por mujeres ganan más en Bolsa que las lideradas por hombres. Ahora bien, si los efectos son tan positivos, ¿por qué cuesta tanto tener jefas?

“Cuesta porque venimos de una cultura de muchos años en los que las cotas de poder eran masculinas, y quien tiene el poder raramente quiere soltarlo», asegura Merche Aranda, directora del máster de Desarrollo Directivo, Inteligencia Emocional y Coaching de la EAE Business School.

Y el poder lo tienen ellos. «Poco a poco las cosas están cambiando”, asegura, pero de nuevo se trata más de una percepción sobre el terreno que de contabilidad. Por ejemplo, atendiendo al recuento de Mujeres en los consejos del Ibex 35 que elabora anualmente Atrevia, 2017 arrancó con 92 consejeras en compañías del índice, lo que supone una única incorporación respecto al año anterior.

Formas de liderazgo

No hay un patrón de liderazgo masculino y un patrón de liderazgo femenino establecido en los genes. Las diferencias -que existen- son fruto de una educación desigual en la que a las niñas se las acerca a referentes humanistas y a los niños, a inquietudes tecnológicas y científicas: el azul vs. el rosa; las cocinitas vs. los coches de carrera; el fútbol vs. saltar a la comba…

“Hemos trabajado con más de 1.500 líderes y lo que comprobamos es que las mujeres tienen una capacidad de liderazgo igual o mayor que los hombres, cuentan con una visión más a largo plazo, establecen directivas claras de trabajo, toman decisiones de manera más ágil y generan mucha más confiabilidad”, destaca Aranda. Ellos hacen muy bien el networking, pero ellas tienen más capacidad de proyección.

No obstante, esto no parece suficiente, porque al hombre se le presupone la capacidad y la competencia, mientras que la mujer tiene que demostrarlas. Cada día. “No debería haber diferencias, pero las hay”, añade Yanna. “Nosotras deberíamos ser como ellos o ellos como nosotras o todos más iguales”, sentencia esta economista vigorosa que también dirige la revista científica Comunicación y Género.

Marian Fernández, responsable de Macro de Andbank España, explica que ser mujer le influye “en todo, también en el trabajo. Creo que mi condición de mujer y madre me ha hecho más sensible a otras realidades, más organizada. Supone límites, sin duda, la conciliación no es gratuita ni para mí como mujer ni para cualquiera que se proponga asumir sus responsabilidades laborales y personales”. Por eso destaca que en sus tareas, “la comunicación y el trabajo en equipo son claves”.

Incorporación al mercado

La incorporación femenina al mercado laboral es algo relativamente reciente y su participación en la fuerza de trabajo es significativamente inferior a la tasa de participación masculina en las economías más avanzadas. En mercados emergentes y en países en desarrollo, el balance es aún peor.

Se hace eco de ello el informe Women in the economy II difundido por Citi, que calcula que la proporción de mujeres activas fue del 64% en el promedio de países de la OCDE en 2016, 16 puntos porcentuales por debajo de la participación masculina.

La brecha también es salarial, concretamente del 23% a nivel global. Temporalidad, parcialidad o precariedad son conceptos que se repiten en las radiografías de los mercados laborales de cualquier parte del globo. En España, por ejemplo, el 24,4% de las mujeres trabajan a tiempo parcial y cobran de media un 14,9% menos que sus compañeros varones, atendiendo a datos de la Secretaría de Estado de Empleo a cierre de 2016. “La sociedad tolera que se nos pague menos por hacer el mismo trabajo que un hombre porque sobreentiende que el salario de la mujer es algo subsidiario“, no se cuestiona, “especialmente en el sector privado, donde muchos contratos se negocian de manera personal”, opina Yanna Franco.

De la misma manera, la sociedad sobreentiende que es la madre y no el padre quien debe asumir la responsabilidad de cuidar a los hijos, de mantener una casa… Lo que se denomina de forma perversa como cultura de los cuidados. El resultado es que, o bien la mujer abandona su empleo para asumir ese papel que ancestralmente le ha sido reservado o bien trata de sacar todo adelante como si fuese una heroína, una Superwoman de carne y hueso.

“La contribución del trabajo de cuidados a la economía no está reconocida ni valorada. Las políticas económicas actuales han reducido la inversión en infraestructuras y servicios públicos como la educación o la protección social, lo que implica que las mujeres asumen una mayor responsabilidad en estas tareas y reducen el tiempo del que disponen para ir a la escuela o ganarse la vida”, señala Citi.

Incluir en la contabilidad nacional el impacto de este tipo de tareas domésticas no remuneradas es una larga reivindicación femenina en España, pero el proyecto nunca se ha abordado con seriedad pese a que las estimaciones apuntan que se sumaría entre un 40 y un 45% al PIB del país. Hay quien habla de la alegalidad de la actividad, pero también la prostitución es alegal y Europa estableció hace unos años incorporarla al cómputo nacional.

Empoderar económicamente a las mujeres es una cuestión de derechos humanos. Lo dice la ONU, que establece recomendaciones como asegurar la protección legal de las mujeres y reformar las regulaciones discriminatorias, cambiar las prácticas y la cultura empresarial o reforzar y visibilizar a colectivos minoritarios.

Retos de futuro

En España, Yanna Franco y María Pazos enumeran algunos de los retos pendientes: igualar los permisos de paternidad y maternidad y hacerlos intransferibles; establecer jornadas laborales que favorezcan la conciliación, fomentar la propia conciliación, perfilar horarios escolares flexibles, imponer cuotas que favorezcan la equidad vertical, crear Presupuestos con perspectiva de género y educar en igualdad, entre otras sugerencias.

A pesar de que se ha avanzado, la sensación de que las políticas públicas no funcionan a la hora de conseguir la igualdad sigue estando presente. Falta voluntad porque “no hay clamor popular [electores] y no hay clamor popular porque no hay suficiente formación e información”, dicen.

Lo que está en juego es el Estado de bienestar tal y como lo conocemos, cuyas bondades se diluyen en el momento en el que no garantizan los mismos derechos para toda la población. Es difícil esperar que el gran cambio se genere en el sector privado, cuyo fin último es maximizar los beneficios, si bien cada vez más firmas apuestan por la igualdad como parte de su marca y de sus proyectos de RSC (Responsabilidad Social Corporativa).

En los últimos tiempos, además, ha entrado en juego la digitalización de la economía, cuyo alcance aún se desconoce. Los robots sustituirán a la mano de obra humana y la duda es quiénes sufrirían las consecuencias. ¿Adivinan?

En contextos de crisis, el desempleo afecta más a la mujer. Si nos retrotraemos varias décadas, el repliegue de mujeres de las fábricas al hogar tras el fin de la II Guerra Mundial es uno de los hitos de la historia de la mujer en la economía. Betty Friedan abordó el fenómeno en La mística de la feminidad (1963) y hoy, casi 60 años después, parte de aquella historia podría repetirse.

¿Será posible cerrar la brecha de género en la economía? Según la Organización Internacional del Trabajo (OIT), se necesitan al menos otros 70 años para que varones y mujeres cobren lo mismo por las mismas tareas. Elita, que ha ido a buscar a su nieta al colegio mientras atiende nuestra llamada, recomienda a las féminas que sean independientes económicamente, “porque eso da la felicidad”; María Pazos tiene esperanzas en la movilización social -“Las jóvenes están diciendo que ya no aguantan más y que no aceptan medidas cosméticas”- y Yanna confía en que vayamos hacia un modelo económico basado no tanto en el crecimiento puro como en la sostenibilidad, el desarrollo individual y social y el bienestar general. Y esto tampoco es una cuestión de fe, sino de gramática: la economía es un sustantivo femenino.

 

25 de noviembre: Día Internacional contra la Violencia Machista

Este curso escolar, el IES PUNTA DEL VERDE ha querido que todo el alumnado, de cualquier nivel educativo y de cualquier turno de estudios (mañana o tarde), participe activamente en la misma actividad para conmemorar el 25 DE NOVIEMBRE: DÍA INTERNACIONAL CONTRA LA VIOLENCIA MACHISTA, bajo el lema: “No soy la mujer de tu vida, soy la mujer de mi vida”. Dicho lema ha cobrado vida a través de un mural, realizado por el aula específica del centro y colocado en la entrada del instituto.

 

La actividad en sí, ha sido la siguiente:

Durante toda la semana, ha presidido la entrada una chica vestida de novia con signos evidentes de maltrato físico. Tras ella, aparecía una carta que ella misma ha escrito a todo el alumnado del centro, contando la historia se su relación amorosa y pidiendo ayuda. Junto a ella, estaba la maleta del viaje de novios, en la cual, todo el mundo que ha querido ha respondido a la novia.

La actividad ha tenido un éxito formidable, tanto en participación como en la diversidad del alumnado que la ha realizado.

Aquí tenéis fotos de la novia, y también de la carta, por si queréis leerla.

Convocatoria de II Concurso de Producciones Audiovisuales y Artísticas a favor de la igualdad y contra la Violencia de Género denominado: «+ Igualdad – Violencia»

Convocatoria de II Concurso de  Producciones Audiovisuales y Artísticas   a favor de la igualdad  y contra  la  Violencia   de  Género denominado:   «+ Igualdad – Violencia», realizada por el Servicio de la Mujer de la Dirección General de Igualdad y Cooperación, perteneciente al Área de Igualdad, Juventud y Relaciones con la Comunidad Universitaria del Excmo. Ayuntamiento de Sevilla (publicada en el BOP Nº 260 ).

El objeto del concurso es premiar aquellas producciones audiovisuales y artísticas  originales que promuevan valores de igualdad, favoreciendo la sensibilización y prevención de cualquier forma de violencia de género, así como su rechazo, entre la ciudadanía sevillana y en especial entre su juventud.

En este concurso pueden  participar personas de  edades comprendidas entre 18 y 30 años  que cumplan los requisitos recogidos en la Convocatoria adjunta

 Las modalidades de participación son las siguientes: :

·        Cortometrajes (de ficción, documental y/o animación)

·        Spot publicitario

·        Cómic

·        Canción o tema musical

El plazo para presentar las producciones artísticas al Concurso finaliza el  12/12 /2017.

Os animamos a participar en este concurso para colaborar entre todas y todos en   la construcción de una sociedad más igualitaria y libre de cualquier de violencia de género.

Unidad Contra la Violencia de Género

Servicio de la Mujer del Ayuntamiento de Sevilla

Brujas

A las brujas no las quemaron por malas, las quemaron por inteligentes, por rebeldes, por libres. Por querer ser parte de la historia. Por adquirir conocimientos que estaban reservados solo a los hombres. Por no enmarcarse en la “belleza” impuesta por la mirada masculina. Por leer libros, por escribirlos, por enseñar. Por soñar con revoluciones en donde todas las mujeres consiguieran lo que ahora no tienen. Las quemaron por sabias, las quemaron porque se resistieron a ser violadas, porque no aceptaron el chantaje, porque no las pudieron comprar. Les quitaron la vida porque ellas posibilitaban que otras mujeres vivieran, por fin, como querían. Por ayudar a otras mujeres a ser libres. Las quemaron por amenazar al sistema que te convierte en reproductor del sistema. Las exterminaron por amarse entre ella y por amar a todas.

¡Feliz día brujas queridas! Reciban el saludo de las nietas de las brujas que no pudieron quemar.

Que este sea un día para recordar a las asesinadas por la inquisición, a las quemadas por pensar diferente, a las torturadas por no servir a los intereses católicos, a las que resisten en espacios machistas, a las valientes de ayer y a las valientes de siempre.”
(Vero Ferrari)

 

LA REALIDAD DE LOS MATRIMONIOS FORZADOS EN ESPAÑA

 

En España 400 niñas de 10 a 16 años son obligadas a casarse cada año.

Unicef estima que 60 millones de niñas son obligadas cada año a casarse con desconocidos en más de 100 países.

Te cuento un caso sucedido en Barcelona: la chiquilla tenía 16 años cuando fue rescatada por los Mossos d’Esquadra. Había sido obligada a casarse con su primo, once años mayor que ella. Aprovechó un descuido de su carcelero marido para enviar un SMS de socorro a una antigua profesora del instituto, que denunció el caso y facilitó la intervención policial.

En España hay más gritos de socorro como el de esta chica de Barcelona, que se llama Nawja. Gritos de niñas arrancadas de su infancia y forzadas a casarse y llevar una vida de esclavas en nuestro propio país. Si no oyes sus gritos, es porque la inmensa mayoría de esas niñas no tiene quién las rescate.

La realidad de las bodas forzosas es ya uno de los desafíos más serios a la libertad de las mujeres y la integridad de la infancia en Europa.
Entre esos países, España es uno de los que mayor crecimiento registra de esta forma de esclavitud. España está a tiempo de cortar de raíz esta realidad y rescatar a las víctimas que hoy gritan en silencio por su encierro.
Son niñas como cualquiera de nuestras hijas, nietas o hermanas. Les han robado la infancia. No dejes que se adueñen también del resto de su vida. Actúa contra los matrimonios forzados en España.

DÍA INTERNACIONAL DE LA NIÑA

¿Por qué se conmemora el Día Internacional de la Niña cada 11 de octubre?

Por sexto año se conmemora este miércoles el Día Internacional de la Niña, el que fue instaurado el 19 de diciembre de 2011 por la Asamblea General de las Naciones Unidos.

De acuerdo a la ONU, con este día se busca “reconocer los derechos de las niñas y los problemas excepcionales que las niñas confrontan en todo el mundo”.

El día en que se instauró el día de la niña, se argumentó que “con frecuencia, en las aldeas, los barrios marginales y los campamentos de refugiados de todo el mundo, las niñas se quedan atrás: no reciben alimentos nutritivos ni atención médica ni una educación de calidad y se ven expuestas a la violencia sexual”.

En la declaración publicada por ONU Mujeres hoy, se hace hincapié precisamente en las niñas desplazadas, ya que “hacen frente a mayores riesgos de sufrir violencia sexual y de género, y de ver sus medios de vida perjudicados”. Por ejemplo, tienen 2,5 más de probabilidades de no acudir a la escuela durante los desastres en comparación a los niños.

El día internacional de la niña, aclaran, se trata de que “el compromiso de invertir en la capacitación de habilidades y la formación para niñas, así como en actividades para que las mujeres jóvenes aprendan a ganarse la vida”.

EL FÚTBOL FEMENINO ENTRA EN LA QUINIELA POR PRIMERA VEZ EN 71 AÑOS

El fútbol femenino entra en la quiniela por primera vez en 71 años

El Atlético-Athletic, que aparece este fin de semana como pleno al 15, es uno de los cinco que se incluirán esta temporada

La apuesta por el fútbol femenino es literal. La quiniela ha puesto a la venta un boleto histórico que incluye un encuentro de la LIGA FEMENINA por primera vez en sus 71 años de historia. El partido no es cualquier partido, y la apuesta no es cualquier apuesta. El duelo es el más destacado de la cuarta jornada, Atlético de Madrid -Athletic, y habrá que jugársela en el pleno al 15. El boleto estuvo disponible entre el pasado miércoles y este sábado. El duelo entre el Atlético y el Athletic, este sábado en el Cerro del Espino, mide a las dos últimas campeonas de liga.